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Llamado a la Acción 2003
28 de mayo. Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer

MORTALIDAD
MATERNA: UN ASUNTO DE DERECHOS HUMANOS
UNA DEMANDA DE JUSTICIA SOCIAL
Fuente:
Red
de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe
En 1988, es decir 15 años atrás, lanzamos nuestro primer llamado a la
acción, con motivo de celebrar el 28 de mayo, Día Internacional de Acción
por la Salud de la Mujer. Conjuntamente con la Red Mundial de
Mujeres por los Derechos Reproductivos, coordinamos la histórica campaña
para la Prevención de la Morbimortalidad Materna, que convocó entonces a
centenares de grupos de todas las regiones.
Para el año 2003, tomando en cuenta las cifras crecientes de mortalidad
materna, hemos decidido retomar aquel enfoque: Mortalidad Materna, un
asunto de derechos humanos, una demanda de justicia social.
Cifras para reflexionar
-
Cada minuto se embarazan 380 mujeres, y 190 de esas gestaciones son
indeseadas y/o no planificadas.
-
Por complicaciones del embarazo, parto o puerperio, cada día mueren
1.600 mujeres, es decir, casi 600.000 al año. Y el 99% de esos
decesos ocurre en países en desarrollo.
-
En la mayoría de nuestros países, las complicaciones del embarazo y el
parto son causa principal de defunción y discapacidad para mujeres de 15
a 49 años de edad.
-
Solo en la región latinoamericana y caribeña mueren anualmente más de
25.000 mujeres por causas maternas.
-
Por cada muerte durante el embarazo y el parto, se estima que ocurren de
30 a 100 casos de enfermedades o discapacidades maternas de diversa
consideración.
Hemorragias, infecciones, eclampsia, parto obstruido y las complicaciones
del aborto inseguro constituyen las principales causas de muerte materna.
En varios países de nuestra región, el aborto inseguro es una de las
primeras causas. (OMS/OPS 2002)
Según la Organización Mundial de la Salud, de todas las estadísticas
que monitorea, las de mortalidad materna arrojan las diferencias más
profundas entre países desarrollados y países en desarrollo,
constituyendo la mayor muestra de inequidad en salud que enfrentan las
mujeres, pese a que ha aumentado el conocimiento sobre sus principales
causas y se han identificado las intervenciones apropiadas para
combatirlas.
Es así como las probabilidades de que una mujer muera por causas
relativas al embarazo, parto o aborto inseguro a lo largo de su vida
(Population Action 2001) son:
| Africa |
1 en 15 |
| Asia |
1
en 105 |
| América
Latina y el Caribe |
1
en 150 |
| Europa |
1
en 1895 |
| Norteamérica |
1
en 3750 |
Esto se explica por la menor valoración social de las mujeres y su escaso
poder para tomar decisiones frente a su sexualidad y reproducción. Y por
su acceso desigual al empleo, educación y recursos; por su condición de
pobreza, su estado físico debilitado por reiterados embarazos y mala
nutrición; por las malas condiciones de higiene y salubridad en su
entorno directo, es decir, una situación de extrema desventaja social
No obstante, el Fondo de Población de Naciones Unidas calcula que
proporcionar atención materna e infantil estándar solo costaría tres dólares
por persona al año, lo que reduciría la mortalidad derivada de la
maternidad en países de bajos ingresos. Asimismo, sostiene que la reducción
de la mortalidad materna se relaciona más con los tratamientos eficaces y
accesibles y la calidad de la atención, que con el desarrollo socioeconómico
general de un país.
Lo injusto de esta situación es que la mortalidad materna se puede
prevenir con intervenciones sencillas de implementar y de bajo costo, pero
debe existir voluntad política y compromiso de promover la equidad, la
justicia social y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, en
especial las más pobres, las que residen en zonas rurales y las mujeres
adolescentes, negras e indígenas, quienes frecuentemente son
discriminadas en su acceso a recursos y servicios y para quienes la
maternidad muchas veces puede costarles la vida.
Nuestros gobiernos y organismos internacionales han adoptado diversos
compromisos:
Suscribieron el Programa de Acción de la Conferencia Internacional
sobre Población y Desarrollo de El Cairo, en 1994, que sostiene que
"la salud reproductiva entraña la capacidad de disfrutar de una vida
sexual satisfactoria y sin riesgos y de procrear... lleva implícito el
derecho a recibir servicios adecuados de atención de la salud que
permitan los embarazos y los partos sin riesgos".
Suscribieron la Plataforma de Acción de la Conferencia Mundial de la
Mujer, Beijing 1995, que reiterando el espíritu de El Cairo, señala:
"... En muchas partes del mundo en desarrollo, las complicaciones
relacionadas con el embarazo y el parto se cuentan entre las principales
causas de mortalidad y morbilidad de las mujeres en edad reproductiva...
La mayoría de las muertes, problemas de salud y lesiones se pueden
evitar, mejorando el acceso a servicios adecuados de atención de la
salud, incluidos los métodos de planificación de la familia eficaces y
sin riesgos y la atención obstétrica de emergencia".
Asimismo, los Ministerios de Salud de la región han adoptado Resoluciones
y Planes de Acción de la Organización Panamericana de la Salud
orientados a reducir la mortalidad materna, con recomendaciones referidas,
entre otras cosas, a:
-
Incorporar la perspectiva de género a la promoción sanitaria para
orientar mejor las políticas y los programas.
-
Vigilar el efecto de las políticas sanitarias y los procesos de reforma
sobre la equidad de género en salud
-
Elaborar y aplicar modelos que aborden las inequidades de género en
salud de una manera integrada, etc.
Pero estos planes de acción y resoluciones quedaran en el papel si no nos
movilizamos para exigir su pronto cumplimiento y puesta en práctica.
¿Cuáles son los caminos de prevención?
En su estrategia regional para la reducción de la mortalidad y morbilidad
maternas, la OPS recomienda:
-
impulsar el respeto de los derechos humanos de las mujeres,
-
promover el cambio socioeconómico para las mujeres,
-
lograr el retraso del matrimonio y del primer nacimiento,
-
reconocer que todo embarazo conlleva un riesgo,
-
asegurar la atención calificada del parto,
-
mejorar la cobertura de la atención en salud,
-
mejorar la calidad de atención en salud,
-
promover el empoderamiento de las mujeres para que tengan poder de decisión
en cuanto a su salud y sus derechos.
También enfatiza la importancia de un enfoque centrado en intervenciones
eficaces en función de costos a nivel de atención primaria, educando a
las mujeres, sus familias y las comunidades sobre el cuidado de la salud
materna, y cómo reconocer los signos de alarma. Y promueve los Centros
Obstétricos de Emergencia, COE, con atención las 24 hrs. para
prestar tratamiento inmediato del embarazo con problemas.
Pero como los hospitales y centros de salud públicos –donde las mujeres
son las principales usuarias- han sufrido un deterioro lastimoso con la
aplicación de las reformas de salud liberales y las políticas focales
del Banco Mundial en toda Latinoamérica y el Caribe, es necesario
presionar por políticas públicas que promuevan estas estrategias,
ejerciendo un control social sobre el sistema de salud para monitorear y
exigir la existencia de una atención integral de la salud reproductiva.
La Red de Salud, por lo tanto, llama a apropiarse y demandar la protección
del derecho humano a gozar de una maternidad sana y sin riesgos, y
con ello retoma esta histórica agenda de lucha del movimiento por la
salud de las mujeres, la que espera compartir con otros movimientos
sociales. Sostiene, asimismo, que:
El empoderamiento de las mujeres como ciudadanas defensoras de sus
derechos, empezando por el ejercicio de la soberanía sobre sus cuerpos,
sexualidad y reproducción, es un elemento clave para reducir la
mortalidad materna por causas evitables, como sucede en la mayoría de los
casos.
Por lo tanto, convoca a las organizaciones de mujeres de la región para
que envíen propuestas de trabajo sobre prevención de la morbimortalidad
materna, desarrollando acciones alrededor de las siguientes líneas:
|
Campañas educativas para prevenir riesgos maternos
-
Presión política para lograr atención integral de la salud
reproductiva, con énfasis en acceso, calidad y equidad.
-
Acciones concretas según la realidad de cada
país
-
Educación dirigida a la juventud, a través de foros, talleres, etc.,
acerca de su derecho a gozar de una salud sexual y reproductiva integral.
El plazo de presentación de proyectos para participar en este llamado a
la acción vence el 15 de abril próximo. Mayores consultas: camprsmlac@redsalud.tie.cl |
Artículo
tomado de La Red
de Salud de las Mujeres Latinoamericana y del Caribe |