Radio Internacional Feminista

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Home Noticias noticias actuales
Noticias 2011
E-mail Imprimir PDF

Costa Rica:Feministas acuerdan articular trabajo para combatir fundamentalismos

26/09/2011
Por Nathalia Rojas/Radio Internacional Feminista

encuentro 3Mujeres de distintas edades, estudios y experiencias acordaron trabajar en conjunto con otros movimientos sociales para generar agendas de acción comunes, con el fin de promover el avance de sus derechos y combatir las nuevas expresiones de sectores conservadores fundamentalistas, durante el Encuentro Nacional de Mujeres Feministas 2011.

Bajo el lema “autónomas, transgresoras y diversas”, dicha reunión se llevó a cabo del 23 al 25 de setiembre en las instalaciones de la Universidad Estatal a Distancia, en Sabanilla. Al evento acudieron más de 90 mujeres que expusieron sus puntos de vista en grupos de trabajo,externaron sus principales preocupaciones y elaboraron propuestas para promover una sinergia tanto fuera como dentro del feminismo costarricense.

 
E-mail Imprimir PDF
Fallece Wangari Maathai
1940- 2011

wangariLa ganadora del Premio Nóbel de la Paz 2004, Wangari Maathai falleció el 25 de septiembre en Nairobi, Kenia, como resultado de un cáncer de ovarios. Reconocida por su compromiso con la defensa del planeta, los derechos humanos y los derechos de las mujeres, fundó en 1977 el Movimiento Cinturón Verde, iniciativa que facilitó la siembra de 47 millones de árboles, la creación de 3000 viveros y trabajo para 35000 mujeres.

Bióloga, parlamentaria y activista, Wangari Maathai se convirtió en la primera mujer africana en recibir un Premio Nobel.

 

 
E-mail Imprimir PDF

Costa Rica

Feministas acuerdan articular trabajo para combatir fundamentalismos

26/09/2011
Por Nathalia Rojas/Radio Internacional Feminista
encuentro 3

 

 

Reivindicación histórica de las mujeres: libertad sexual y reproductiva y control del propio cuerpo

E-mail Imprimir PDF

Reivindicación histórica de las mujeres: libertad sexual y reproductiva y control del propio cuerpo

 

Fuente: Boletina Red de Salud de las Mujeres de América Latina y el Caribe
http://www.reddesalud.org/actualidad/act2_int.php?id=90

El aborto inducido es una realidad que está presente en todas las regiones y que afecta a mujeres de distintas condiciones sociales, edades, nivel educativo, opción sexual y creencia religiosa. En algunos países se trata de una práctica permitida por ley en ciertos plazos y condiciones, pero en otros se realiza en forma clandestina y frecuentemente insalubre, a manos de practicantes inexpertos.

No obstante, las leyes que penalizan la práctica no han sido disuasivas respecto de la determinación de abortar, sino que por el contrario, solo contribuyen a colocar la vida de las mujeres en peligro, enfatizando además una profunda injusticia social, pues en esos contextos las mujeres con recursos abortan en buenas condiciones mientras las más pobres colocan en riesgo su vida y su salud, además de afrontar una severa condena social por haber transgredido el mandato social que se impone a las mujeres: la maternidad.

América Latina y el Caribe es una región que presenta altas tasas de aborto inducido, la amplia mayoría en condiciones de clandestinidad. Solamente en Puerto Rico, Cuba, y tres países de Antillas Francesas, Guyana Francesa, Guyana y Barbados, el aborto es legal. Mientras que en el Distrito Federal de México, es legal en el primer trimestre de embarazo, aunque en el resto del país hay leyes más restrictivas.

En otros países como Colombia, Brasil, Argentina, Perú, Uruguay, Bolivia, entre otros, existen algunas causales de aborto impune, pero la falta de reglamentación de las leyes y las objeciones que colocan de hecho los proveedores de salud o los jueces, hacen difícil su implementación.

Y existen los casos extremos de países como Chile, Honduras, El Salvador, República Dominicana y Nicaragua donde la ley es totalmente restrictiva, pero ello no ha logrado que bajen las tasas de aborto inducido.

Uno de los sectores que más fuertemente ha influido en mantener e incluso endurecer las leyes del aborto, sin duda ha sido la jerarquías de las iglesias, en especial la católica y evangélicas, las que han desarrollado campañas poderosas y bien financiadas para imponer sus visiones sobre el tema, e influir directamente en los gobiernos y parlamentos. A esto se suma en los sectores aliados, conformados por los grupos mal llamados provida, que proliferan en la región sustentados por financiamientos internacionales contundentes. Y también los grupos de parlamentarios que a niveles internacionales se articulan alrededor de la defensa "de la vida", en cualquier condición.

El 28 de septiembre, Día por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe, frente a este panorama regional, se constituye en una podera acción de exigencia de las organizaciones de mujeres frente a los tomadores de decisión en cada país, para que respondan a las millones de mujeres que continúan abortando en condiciones de riesgo, corriendo el peligro de ser denunciadas y encarceladas, y en muchos casos de morir o sufrir consecuencias permanentes en su salud. Este 28 de Septiembre, por lo tanto, se realizarán acciones alrededor de un nuevo llamado a la acción: "Educación sexual para decidir, Anticonceptivos para no abortar, Aborto legal para no morir".

El aborto es un tema de derechos humanos, de dignidad y autonomía. Ninguna mujer puede ser forzada bajo el peso de argumentos religiosos, morales o de cualquier otra índole, a cursar un embarazo y asumir una maternidad que no ha elegido. Tener hijos/hijas, o no tenerlos, siempre debe constituir una práctica de libertad, nunca de imposición.

La Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, uno de cuyos principios políticos es la afirmación de la reivindicación histórica de las mujeres por la libertad sexual y reproductiva y el control del propio cuerpo, como principio filosófico-político que anima nuestra acción, participa comprometidamente con esta fecha histórica para las mujeres de la región, en la certeza de que la presión social alrededor de esta problemática y la formación de alianzas con sectores clave lograrán modificar esta situación adversa en la cual más de 4 millones de latinoamericanas y caribeñas abortan cada año, la mayoría en la ilegalidad.

 

 
E-mail Imprimir PDF

Día por el Derecho al Aborto de las Mujeres de América Latina y del Caribe.

Llamado a la Acción - 28 de septiembre 2011
Educación sexual para decidir, Anticonceptivos para no abortar, Aborto legal para no morir.

3_afiche_28_sep_2011


Fuente: Coordinadora Regional de la Campaña.

Los temas referidos a la salud y a los derechos sexuales y reproductivos siguen ganando espacio en las agendas de discusión de nuestra región y, al igual que las políticas públicas en este sentido, parecen ir mostrando más avances que retrocesos. Es así que al pasar balance de la situación continental en ocasión de este 28 de Septiembre encontramos que, si bien persisten condiciones muy graves de negación de derechos humanos de las mujeres, con su secuela de sufrimientos terribles e innecesarios, también divisamos elementos esperanzadores que podrán nutrir nuestros esfuerzos a lo largo del próximo año.

Por sus implicaciones políticas y estratégicas para el quehacer de las organizaciones defensoras de los derechos humanos de las mujeres, cabe primero destacar los avances en materia de jurisprudencia internacional obtenidos en el último año, en particular:


  • El otorgamiento por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de una Audiencia Temática Regional sobre Derechos Reproductivos de las Mujeres de ALC, solicitada por 12 organizaciones feministas de la región. En su declaración posterior la CIDH afirmó la necesidad de que se despenalice el acceso a los servicios de salud materna que limitan la obligación de los Estados de garantizar el derecho a la salud de las mujeres, declarando explícitamente que la prohibición del aborto terapéutico “atenta contra la vida, la integridad física y psicológica de las mujeres”[1].


  • El dictamen emitido por el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas, en el caso de la joven argentina LMR, a quien se negó el derecho a interrumpir un embarazo que le correspondía de acuerdo a las leyes de su país. El CDH sentó así jurisprudencia sobre la aplicación del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en relación a los casos de aborto no punible[2].


  • Las recomendaciones hechas a Nicaragua por el Comité de Derechos del Niño y la Niña en cuanto a la necesidad de despenalizar el aborto en los casos de embarazo resultante de incesto y de abuso sexual a niñas[3].


  • Las recomendaciones hechas a El Salvador por el Comité de Derechos Humanos en cuanto a la necesidad de “revisar su legislación sobre aborto, tomar medidas para impedir que las mujeres que acuden a hospitales públicos sean denunciadas por el delito de aborto, así como suspender la incriminación en contra de mujeres por el delito de aborto”[4].


  • La histórica decisión de la CEDAW en un caso de mortalidad materna en Brasil, donde el Comité estableció la obligación de los Estados de garantizar a todas las mujeres acceso a servicios oportunos, no discriminatorios y adecuados de salud materna[5]. Este es el primer caso sobre mortalidad materna decidido en instancias internacionales.


Estos logros en materia de jurisprudencia internacional -que nos recuerdan la importancia de seguir haciendo uso de los instrumentos y mecanismos internacionales de derechos humanos- tienen implicaciones importantes en varios sentidos. En términos políticos, son un avance importante en el proceso de desplazar la discusión sobre aborto desde el ámbito de la moral sexual al ámbito de los derechos humanos, lo que a su vez es condición imprescindible para laicizar las legislaciones sobre aborto de la región, históricamente sustentadas en premisas de carácter religioso.


En términos estratégicos estos avances constituyen un recurso valioso para sustentar nuestras exigencias y demandas frente a los Estados, empezando por aquellos países de la región (Chile, Nicaragua, República Dominicana y El Salvador) donde la prohibición legal no admite siquiera el aborto terapéutico. Pero las graves irresponsabilidades en las que incurren los Estados en materia de salud y derechos reproductivos no se limitan a los países con las legislaciones más punitivas. También en aquellos lugares donde el aborto está despenalizado (Puerto Rico, el D.F. mexicano), así como en el resto de países de la región donde está permitido por causales, los Estados faltan sistemáticamente a su obligación de proveer servicios oportunos y de calidad, apelando a tácticas dilatorias (como la exigencia de certificaciones o las demoras en la expedición de documentos), promoviendo la objeción de conciencia por parte del personal de salud, restringiendo los presupuestos para los servicios de aborto y post-aborto, y denegando a las mujeres información oportuna sobre los servicios a los que están facultadas por las leyes del país.


La jurisprudencia internacional sobre derechos reproductivos en general, y aborto en particular, fortalece nuestra posición a la hora de presionar a los gobiernos para que den cumplimiento a los compromisos internacionales sobre la materia contraídos en Beijing, Cairo y los Objetivos de Desarrollo del Milenio, cuyos plazos se encuentran en cuenta regresiva sin que en la mayoría de los países se vislumbre la necesaria responsabilidad gubernamental en materia de políticas públicas para su cumplimiento.


Por último, esta jurisprudencia puede ser utilizadas para reforzar nuestras denuncias ante las agresiones que sufren las defensoras de derechos humanos de nuestra región, las cuales van desde las amenazas telefónicas y el sabotaje sistemático de nuestras páginas de Internet, hasta las presiones a empleadores, la difamación pública y el asesinato. En efecto, para nuestro movimiento es una prioridad estratégica denunciar las agresiones llevadas a cabo por grupos ultraconservadores en toda la región, ante la indiferencia cuando no la complicidad directa de los gobiernos, con frecuencia azuzados por la retórica irresponsable de las iglesias que nos estigmatizan y nos difaman tachándonos públicamente de asesinas.


En varios países (incluyendo Brasil y República Dominicana) la Iglesia católica ha hecho campaña política abierta contra parlamentarias/os que se han mostrado a favor de la despenalización del aborto; asimismo han instigado a los gobiernos para que inicien persecuciones judiciales y hostiguen de diversas formas a los/as proveedores de servicios de aborto. Una de las manifestaciones más odiosas de la pusilanimidad de los gobiernos –cuando no de su complicidad directa- frente a estos sectores ultraconservadores se observa actualmente en El Salvador, donde en lugar de aplicar las penas de 2-8 años de prisión establecidas en el Código Penal para los casos de aborto, las autoridades judiciales con frecuencia tipifican el hecho como “homicidio agravado por parentesco”, a fin de lograr penas de hasta 30 años de prisión para las mujeres (casi todas muy pobres) acusadas de interrumpir sus embarazos.


Debemos evidenciar y denunciar los comportamientos vergonzosos y antidemocráticos de instituciones religiosas que se autoproclaman defensoras de la vida y paladines de la moral, al tiempo que promueven acciones encaminadas a aumentar el sufrimiento, la enfermedad y la muerte de mujeres y niñas de todas las clases sociales, pero sobre todo de las más pobres, que son siempre las principales víctimas de la denegación de derechos sexuales y derechos reproductivos. En este sentido es oportuno saludar los esfuerzos del número cada vez mayor de organizaciones que promocionan el uso correcto del misoprostol como método abortivo que reduce los riesgos de salud asociados a la clandestinidad. Visto el éxito de estas campañas de información, la reducción comprobada de la morbi-mortalidad asociada al método y el empoderamiento personal de las mujeres que el mismo promueve, es de esperarse una ofensiva a corto plazo por parte de las iglesias, ante la cual debemos estar en guardia.


Debemos por último saludar los avances observados en el último año en materia de investigación científica y registro de evidencias en la región. Los observatorios de mortalidad materna y los de políticas públicas, el registro de negligencia y/o abusos en la provisión de servicios de salud, los estudios cualitativos y las encuestas, etc., son materia prima indispensable para la construcción de las zapatas analíticas que subyacen las mejores estrategias políticas. A manera de ilustración, consideremos que varios estudios recientes han documentado la complejidad de los vínculos entre aborto y pobreza, ya no solo en lo que respecta a la mayor vulnerabilidad de las mujeres pobres frente a la ilegalidad, sino en relación al rol de la pobreza y los bajos niveles educativos como predictores de actitudes más conservadoras hacia al aborto[6]. La constatación de que los sectores pobres y menos instruidos son los más opuestos a la despenalización debe llevar al desarrollo de análisis más depurados y consecuentemente al planteamiento de estrategias políticas más efectivas.


La lucha por los derechos sexuales y los derechos reproductivos sigue enfrentando grandes retos en nuestra región, como atestiguan las estadísticas de muerte materna, morbi-mortalidad por aborto, embarazo adolescente, infecciones de transmisión sexual y otros. Muchos de los retos planteados en los Llamados a la Acción de años anteriores siguen teniendo plena vigencia (como son los referidos al fortalecimiento de redes/alianzas y a los problemas de financiamiento), y seguimos viviendo bajo la amenaza del fanatismo religioso que infecta cada vez más las instituciones políticas y sociales de la democracia. Pero como evidencia este Llamado a la Acción, también tenemos razones para la esperanza, para confiar en que nuestro compromiso con los derechos, el bienestar y la felicidad de las mujeres de nuestro continente pueda dar los frutos por los que luchamos y seguiremos luchando.



[1] Tanto el documento presentado por las organizaciones en la audiencia temática como la declaración final de la CIDH pueden obtenerse en el sitio web de la RSMLAC, http://www.reddesalud.org/actualidad/act1_int.php?id=243

[2] Ver “Argentina: Histórico Dictamen Comité de Derechos Humanos de la ONU- CASO LMR”, http://www.reddesalud.org/actualidad/act1_int.php?id=258

[3] Ver Comité de Derechos del Niño y la Niña manifiesta preocupación por  penalización total del aborto en Nicaragua”, http://www.iidh.ed.cr/BibliotecaWeb/Varios/Documentos/BD_1772120041/Boletina%20setiembre-octubre2_1245745251.html

[4] Ver “Comité de Derechos Humanos recomienda a El Salvador revisar situaciones de violencia contra las mujeres,  penalización del aborto y discriminación contra las mujeres”, http://www.iidh.ed.cr/BibliotecaWeb/Varios/Documentos/BD_1772120041/Boletina%20setiembre-octubre2_1245745251.html

[5] Ver “Decisión Del Comité CEDAW De Naciones Unidas: Brasil Viola Los Derechos Humanos De Una Mujer En Caso De Mortalidad Materna”, http://www.awid.org/esl/Las-Noticias-y-Analisis/Temas-y-Analisis/Decision-del-Comite-CEDAW-de-Naciones-Unidas-Brasil-viola-los-derechos-humanos-de-una-mujer-en-caso-de-mortalidad-materna


[6] En este sentido ver: Claudia Dides C. et al. 2011. Estudio de opinión pública sobre aborto y derechos sexuales y reproductivos en Brasil, Chile, México y Nicaragua. FLACSO, Santiago de Chile; y Encuesta LAPOP, Cultura política de la democracia, 2010: Informe de las Americas, Vanderbilt University (http://www.vanderbilt.edu/lapop/ab2010.php)


 

 


JPAGE_CURRENT_OF_TOTAL