Día Internacional de la Mujer en Haití
Por: María Suárez Toro, RIF
Es la víspera del 8 de marzo del 2010, centenario del Día Internacional de la Mujer. El inmenso promontorio de escombros en el destruido Ministerio de la Condición de la Mujer y sus Derechos ha sido totalmente limpiado para abrir paso a la instalación de una carpa inmensa que alberga a las más de mil activistas que esperan el inicio de un acto en homenaje a las mujeres, especialmente a las que perdieron sus vidas en el terremoto del 12 de enero hace casi dos meses.
Un monumento a ellas será develado este día por la Ministra Marjorie Michel en un acto que busca conmemorar la fecha a la vez que pretende levantar nuevamente un ministerio que ha perdido una Directora General Myrna Narcisse Theodore y dos colaboradoras Mitnnel Azor y Jean Yxon Andre, cuyos nombres aparecen en el monumento.
Perdieron invaluables asesoras que no aparecen en él. Myriam Merlet, Anna Marie Coriolán, Magalie Marcelin y miles de activistas víctimas que yacen en cementerios, en fosas comunes, en las cercanías de los lugares donde murieron o donde nacieron o donde vivieron y, sobre todo, permanecen en la memoria y el dolor de todas las presentes.
Todas están en los corazones del público. Son Gina Porcena, Myriam Merlet, Magalie Marcelin, Ann Marie Coriolán, Mireille Annglade, Cléante Lydia Fernande Olga, Nadine Doucet Sassine, Valéry Tardieu Desmangles, Chantal Joachim, Marie Michelle Gaspar, lice Solange Therese Fernande y Madeleine Yvonne Jeanne Suzanne y tantas otras. En el fondo de la tarima inprovisada los nombres se mecen con el la brisa de invierno que azota lenta y suavemente las mantas con sus biografías de lucha por los derechos de las mujeres.
La actividad oficial se convirtió en solo acto artístico que abrió las historias, las heridas y los dolores de las presentes para comenzar un duelo que poco a poco se fue convirtiendo en determinación de lucha. Una cantante – Mimenrose Beaubrun - lo expresó por todas cuando, bajándose de la tarima después de cantar dos canciones, agarró dos pedazos de piedra de los escombros que permanecían en el suelo y les sacó música. El sonido seco y sincopado de los pedazos de piedra inerte le reclamaron vida la muerte. Ellas viven y vivirán en nuestras luchas, nuestra memoria histórica y los conocimientos y afectos que nos legaron.
El propio 8 de marzo la cita fue la Calle Pacot frente al local de la Coordinadora Nacional de Mujeres de Haití (CONAP) al norte de la ciudad. Un homenaje a las vidas de las tres feministas que forman parte del grupo de fundadoras del feminismo haitiano en sus gestas marcadas por “el amor por la justicia, el amor por la igualdad, el amor por el amor mismo” como dijo Maile, hija de Magalie Marcelin en el acto.
La calle entera está cubierta por 8 inmensos toldos que dejan entrar una tenue luz azul que alumbra la tarima ritualistica que aloja tres mesitas con las fotos de Magalie, Myrian y Ann Marie, ramos de flores en cada una y muchas candelas. Hay mantas y las más de 600 mujeres usan camisetas blancas en duelo y homenaje. Una a una, las mujeres de las organizaciones de la CONAP, familiares de las víctimas del terremoto y amistades de las homenajeadas circularon por la tarima con candelas encendidas y palabras de duelo y reconocimiento.
Hay muchos hombres y muchos periodistas. Las familias de las feministas que han fallecido están presentes y en primera fila. Hay ex ministras, dirigentes de la municipalidad de la ciudad, funcionarias de organismos internacionales de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Organización de Naciones Unidas (ONU), entre otros. Circulan los periódicos Fanm Ayití de ENFOFANM y Quehaceres de CIPAF dedicados ambos al homenaje. Radio Internacional Feminista transmitió en vivo los actos de conmemoración.
Hay representantes de organizaciones de mujeres de Martinique, de República Dominicana que han desafiado fronteras en tres guaguas que viajaron toda la noche desde el vecino país, de Puerto Rico por aire y por tierra, de Costa Rica, de Canadá, de Chile, de la Marcha Mundial de Mujeres, entre otras. Traen mensajes que hablan de que hay que hacer una solidaridad sostenida en un contexto dónde la pobreza es la gran calamidad que se junta con el terremoto y en la que las mujeres llevan la peor parte. Muchas otras en casi todos los países de la región desarrollan actos paralelos hoy para homenajear y hacer duelo con las haitianas.
“Se que están aquí… rindiendo honor a nuestras ancestras. Se que están aquí resistiendo, sacando fuerzas de los fondos de los mares. Están aquí como las amazonas, encendiendo la tierra para que fertilice el fuego. Están aquí porque saben que es mucho dolor… porque saben que las lágrimas están inundando nuestros corazones… ” dijo Sergia Galván, añadiendo que están enojadas por las mujeres que todavía están bajo los escombros, porque hay quienes las miles de vidas se las quieren cobrar solamente pero sabemos que hay responsabilidad comprometida el modelo de desarrollo, de la desigualdad, de la pobreza y las inequidades. Están furiosas porque su país, que tuvo la gigantesca fuerza de abolir la esclavitud, hoy pretenden esclavizarlo bajo la escusa de la inviabilidad y del supuesto estado fallido. Pero están aquí también para darnos fuerza, para abrirnos camino, para reciclarnos con su sabiduría, para el Haití posible por el que siempre lucharon…”
En la noche, mientras unas viajaron de vuelta a sus países y otras descansaron de una intensa jornada de preparación, en el Campamento de Radio Internacional Feminista y de Comunicaciones de Solidaridad Feminista Haití se presentaron películas en francés “al aire libre” para las niñas y mujeres en sus día, acompañados por los niños y los compañeros. “Kirikú y la bruja”, película africana basada en una historia transmitida oralmente por generaciones, en la que Karaba la bruja ha hecho una maldición que ha secado los ríos, los hombres del poblado están siendo hechizados y han sido secuestrados o desaparecido misteriosamente. Kirikú sube a la montaña de la bruja y descubre misterios sobre ella. Una película para adultas y adultos “El Camino” fue también presentada esa noche para un público íntimo de activistas de derechos humanos, feministas, ex ministros, académicas y líderes de campamentos en la zona de Peggy Ville.
Ishtar Yasin, cineasta costarricense que dirigió la película presentada, no sólo organizó las actividades cinematográficas en el campamento, sino que filmó las actividades del día para producir con RIF un video del 8 de marzo en Haití.
Esta noche bajo el cielo estrellado que se vislumbra desde las carpas en los campamentos, Magali, Miriam, Ann Marie y las demás, estarán velando el sueño de todas las mujeres de Haití que claman por comida, por un lugar digno en la mitigación y la reconstrucción dónde Haití se refunde sobre bases de igualdad y justicia para todos y todas, y el fin a la violencia y la carencia de fuentes de trabajo, salud y educación para ellas y todos.
(fin)
Audios, video y fotos disponibles en www.radiofeminista net a partir del 10 de marzo.
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